
HOLA, SOY AROA
Soy psicóloga y quiero contarte algo que quizá te suene.
Puede que lleves un tiempo con ansiedad, dándole vueltas a todo, sin ganas de hacer cosas, con cada vez más miedos o simplemente sintiendo que no estás bien sin saber muy bien por qué.
Y claro que has intentado solucionarlo.
Quizá por tu cuenta: buscando información, hablando con alguien, intentando distraerte, controlar lo que piensas o esperando a que se pase.
O quizá has buscado ayuda en médicos, psicólogos, psiquiatras, coaches u otros profesionales. Puede que hayas hecho terapia, tomado medicación, recibido algún diagnóstico o que lleves tiempo intentando entender qué narices te pasa.
Y puede que algunas cosas te hayan ayudado. Pero si estás aquí, probablemente todavía no has conseguido el cambio que necesitas.
Da igual si es la primera vez que buscas terapia o si llevas años intentándolo.
Al final, lo importante es que estás cansad@ de sentirte así y quieres volver a estar bien.
UN DIAGNÓSTICO NO EXPLICA QUÉ TE PASA
Dos personas pueden tener exactamente el mismo diagnóstico y que sus problemas no se parezcan prácticamente en nada.
Una persona con ansiedad puede vivir pendiente de cualquier sensación de su cuerpo porque teme que le pase algo. Otra puede vivir intentando hacerlo todo perfecto porque equivocarse le genera una ansiedad insoportable.
Mismo diagnóstico. Dos problemas que funcionan de forma diferente.
Y también ocurre al revés.
Hay personas que llegan con dos, tres o incluso cuatro diagnósticos y piensan que cada vez están peor. Pero cuando entiendes qué hay detrás, puedes descubrir que no son cuatro problemas independientes, sino distintas manifestaciones de un problema que comparte una misma raíz o los mismos mecanismos.
¿UNA PSICÓLOGA QUE DICE QUE NO HAY QUE DIAGNOSTICAR?
Sí. Sé que choca.
Estamos acostumbrados a pensar que primero hay que averiguar qué trastorno tienes y después tratarlo.
Pero un diagnóstico pone nombre y agrupa síntomas. No explica por qué te pasa lo que te pasa.
Y para poder ayudarte, eso es precisamente lo que necesitamos saber: cómo has llegado hasta aquí, qué está haciendo que el problema continúe y qué necesitamos trabajar para cambiarlo.
Por eso trabajamos con el Método Desbloquea.
EL MÉTODO DESBLOQUEA
Todo empieza por entender qué te está pasando.
Queremos saber cuándo empezó, qué estaba ocurriendo entonces, qué hace que te encuentres mejor o peor, cómo estás intentando solucionarlo y qué puede estar haciendo que el problema siga ahí.
A partir de toda esa información podemos entender cómo funciona tu problema en tu caso y qué necesitamos trabajar para cambiarlo.
Y para conseguir esa visión completa, el Método Desbloquea trabaja cinco componentes de tu salud mental:

EMOCIONES
No miramos únicamente si tienes ansiedad, tristeza, culpa o miedo. Nos interesa cómo funciona todo tu sistema emocional: si reconoces lo que sientes, cómo lo manejas, cuánto toleras determinadas emociones y qué haces cuando aparecen.
Aquí podemos encontrar dificultades para regularte, emociones que llevas demasiado tiempo acumulando, problemas para expresar lo que sientes o formas de evitar, bloquear o controlar emociones que terminan aumentando el problema.
PENSAMIENTOS
También necesitamos entender cómo funciona tu cabeza y cuánto está influyendo en lo que te pasa.
Puedes pasar horas preocupándote por algo que todavía no ha ocurrido, darle vueltas una y otra vez a una decisión, necesitar tenerlo todo bajo control, anticipar constantemente lo peor o exigirte hasta acabar agotad@.
Aquí podemos trabajar preocupación, rumiación, anticipación, exigencia, necesidad de control o certeza y, sobre todo, la relación que tienes con tus propios pensamientos y cuánto condicionan lo que haces.
CONTEXTO
Porque no podemos analizar cómo te encuentras ignorando la vida en la que estás intentando estar bien.
Tu pareja, tu familia, tu trabajo, tus responsabilidades, tu descanso, los conflictos que tienes abiertos o las decisiones que llevas meses evitando pueden estar teniendo muchísimo peso en tu malestar.
Aquí podemos necesitar trabajar relaciones, límites, comunicación, sobrecarga, dependencia, aislamiento o situaciones familiares y laborales. Algunas cosas podremos cambiarlas y otras tendremos que aprender a manejarlas de otra manera.
RAÍZ
Parte de lo que haces hoy tiene una historia.
Quizá aprendiste a controlarlo todo porque durante mucho tiempo no sabías qué iba a pasar. A exigirte porque equivocarte tenía consecuencias. A estar pendiente de los demás porque mantenerlos contentos era una manera de sentirte segur@.
Aquí buscamos entender qué experiencias, aprendizajes, relaciones, creencias o heridas siguen influyendo en cómo interpretas y afrontas lo que te ocurre hoy.
Entender de dónde viene nos ayuda a saber qué necesitamos trabajar para que deje de dirigir tu presente.
VALORES
Y no queremos limitarnos a conseguir que tengas menos síntomas. También necesitamos saber qué quieres hacer con tu vida cuando el problema deje de ocupar tanto espacio.
Qué relaciones quieres construir, cómo quieres tratarte, qué cosas has ido abandonando, qué decisiones llevas tiempo posponiendo y cuánto de lo que haces hoy responde realmente a lo que quieres o al miedo, la culpa, la obligación o las expectativas de los demás.
Aquí trabajamos para que los cambios que consigamos en terapia se traduzcan en una vida que se parezca más a la que quieres vivir.
CUANDO FALTA UNA PIEZA, LA TERAPIA SE QUEDA COJA
Y esta es una de las razones por las que puedes haber hecho terapia y sentir que no ha terminado de funcionar.
Puede que hayas aprendido a controlar mejor la ansiedad (emociones), pero nunca hayas trabajado qué está haciendo que aparezca una y otra vez (pensamientos, contexto o raíz).
Puede que entiendas perfectamente cómo te ha afectado lo que viviste en el pasado (raíz), pero sigas reaccionando igual cuando algo ocurre hoy (emociones, pensamientos y contexto).
Puede que lleves meses hablando de lo que te ocurre cada semana, pero nadie se haya parado primero a entender bien cómo funciona tu problema, qué lo está manteniendo y qué necesitas trabajar.
O puede que estés avanzando en algunas cosas, pero sin tener claro hacia dónde quieres llevar tu vida y qué cambios quieres conseguir con la terapia (valores).
También puede que la medicación haya reducido algunos síntomas (emociones), mientras siguen ahí otras cosas que están influyendo en cómo te encuentras (pensamientos, contexto, raíz y valores).
Por eso en el Método Desbloquea trabajamos las cinco áreas partiendo primero de entender bien tu problema. Así sabemos qué está pasando, qué necesitamos trabajar y hacia dónde tiene que ir la terapia.
QUIÉN HAY DETRÁS DE TODO ESTO
Soy Aroa Granados, psicóloga, supervisora del equipo y creadora del Método Desbloquea.
Pero antes de ser psicóloga también he estado al otro lado. He tenido depresión, ansiedad, ataques de ansiedad, he ido a terapia y he tenido que trabajarme muchísimo. Y muchas veces sentía que siempre me faltaba alguna pieza para terminar de entender qué me pasaba.
Después llegaron la carrera, el máster, las formaciones, años estudiando e investigando y, por supuesto, la experiencia trabajando con mis propios pacientes.
Todo ese recorrido acabó dando forma a mi manera de entender la terapia: primero necesitas entender qué te pasa, por qué te pasa y qué necesitas trabajar para cambiarlo.
Por eso para mí es tan importante que durante la terapia entiendas lo que estamos haciendo y por qué, hasta que acabes convirtiéndote en una experta en ti mism@ y en cómo funciona tu problema.
De mi experiencia personal y profesional nació el Método Desbloquea, la forma en la que hoy trabaja todo mi equipo.

TE PRESENTO A MI EQUIPO
Aroa Granados Psicología no sería lo que es hoy sin las personas que forman parte del equipo. Cada una aporta su experiencia y su trabajo para que podamos ofrecerte el mejor servicio posible.
Y hay algo que para mí es fundamental: no elijo a cualquiera para trabajar conmigo.
La formación y la experiencia importan, por supuesto. Pero necesito mucho más que una colección de títulos. Busco personas cercanas, implicadas, que se tomen en serio su trabajo y, sobre todo, a las personas que hay al otro lado.
Y en el caso de las psicólogas, además, necesito profesionales capaces de escuchar de verdad y hacerte sentir cómod@ hablando de cosas que probablemente no cuentas a cualquiera. Pero también capaces de decirte las cosas que necesitas escuchar, adaptar la terapia cuando algo no funciona, explicarte qué estáis haciendo y trabajar contigo.
Porque la psicóloga que tienes delante importa. Y mucho.
Necesitas poder confiar en ella, sentirte comprendid@ y saber que las dos estáis trabajando hacia el mismo sitio.
Cada psicóloga está más especializada en determinados perfiles y problemáticas, pero todas trabajan siguiendo el Método Desbloquea y bajo mi supervisión clínica.

Aroa Granados Madrid
Directora y Psicóloga General Sanitaria

Verónica González Ruiz-Ruano
Psicóloga General Sanitaria

Laura Rey
Psicóloga General Sanitaria
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Patricia GMoyano
Psicóloga General Sanitaria

María José Morales Jiménez
Psicóloga General Sanitaria

Elena Garrote Caparrós
Psicóloga General Sanitaria

Sara García Gasent
Psicóloga General Sanitaria

Anly Yajure
Administración y Marketing
INVERSIÓN EN TI
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SESIÓN INDIVIDUAL ONLINE
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Sesión de 50 min
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Abonada antes de cada consulta
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55€/ sesión
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4 Sesiones de 50 min
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ESTE PROCESO ES PARA TI SI…
Has llegado a un punto en el que quieres hacer algo para dejar de sentirte así.
Da igual si es tu primera vez en terapia o si llevas años buscando respuestas. Si tienes un diagnóstico o nunca te han puesto ninguno. Si sabes perfectamente qué te ocurre o si ahora mismo solo sabes que no estás bien.
No esperamos que llegues con las respuestas. Encontrarlas forma parte del trabajo que vamos a hacer contigo.
Pero hay algo IMPORTANTE: para que la terapia funcione no basta con venir a sesión una vez por semana y esperar que todo cambie solo.
Hace falta implicación, apertura y disposición para empezar a hacer ciertas cosas diferentes aunque a veces incomoden o den miedo.
Porque quien aplica los cambios, toma decisiones y construye una vida distinta no es la psicóloga: eres tú.
¿PARA QUIÉN NO ES ESTE PROCESO?
Probablemente no seamos tu sitio si buscas principalmente que alguien te diga qué diagnóstico tienes y te ponga una etiqueta.
Tampoco si quieres venir una vez a la semana, contar lo que ha pasado y esperar que tu psicóloga haga el resto.
O si estás buscando “probar a ver qué pasa” sin intención de implicarte mínimamente en el proceso.
No tienes que hacerlo todo perfecto.
Puedes tener miedo, dudar, atascarte o tener semanas malas. Eso también forma parte de una terapia.
Pero si nosotras nos comprometemos con tu proceso, necesitamos que tú también lo hagas.
ELL@S EXPLICAN MEJOR QUE NADIE
Mar R.
Acudí a AROA GRANADOS PSICOLOGÍA en busca de ayuda.
Hacía tiempo que no me sentía yo misma, tenía muchos miedos, muchas obligaciones (impuestas por mí misma), me sentía muy triste, en un pozo del cual no veía salida...
Comencé la terapia con Aroa con la necesidad de poder hablar de mi, de mis problemas con alguien que no sintiera con mi testimonio aburrimiento, agobio, responsabilidad, culpa...
El objetivo era volver a sentirme YO.
Después de menos de 1 año lo conseguí!!!! No ha sido fácil y Aroa me ha mandado mucho curro (necesario) propio. Pero con eso me dio algo mejor herramientas para poder gestionar, entender y aceptar lo que pueda venir.
Eleza A.
Acudí a terapia porque no me encontraba bien, tenía ansiedad, apatía, mal humor...una mezcla de sentimientos que me hacían sentir mal, y hacer sentir mal a los que me quieren.
A lo primero que me ayudó Aroa es a detectar cúal era el principal origen de mi malestar. A partir de ahí, hice un gran avance en conocimiento personal, que me ayudó a entender por qué me afectaban ciertas cosas y por qué reaccionaba de una específica manera a ellas.
Con el problema detectado, y entendido el por qué me afectaba, Aroa me ayudó a tratar de gestionar las situaciones con nuevas herramientas con las que yo no contaba.
Es un proceso largo, porque personalmente yo, llevo muchos años reaccionando de una forma concreta a las situaciones y hay que ejercitar el cambio, y hay que hacerlo con un buen guía que te acompañe.
Rodrigo A.
Decidí contactar con ellos porque había llegado a un momento en mi vida en el que el miedo al fracaso y las constantes dudas e inseguridades no me dejaban avanzar ni profesional ni personalmente.
A través de las sesiones pude ir identificando qué es lo que me estaba frenando y porqué, de donde procedían esos miedos y dudas, y cómo afrontarlos, cómo tratar con mi entorno en esos momentos...
Aroa Granados fue quién me ayudó en este camino, con ella se creó un ambiente de confianza, al instante, que me ayudó a expresarme con total confianza desde la primera sesión.
Terapia a terapia fuimos trabajando en mis creencias limitantes, a pensar un poco más en mí mismo (en vez de estar constantemente mirando por las personas que tengo cerca). Ahora mismo me considero que soy alguien más libre, que vive un poquito más para él mismo sin que las opiniones de los demás le afecten sobremanera, y que se encuentra con ganas para conseguir sus objetivos.
LO QUE PASA CUANDO SIGUES POSPONIENDO EL CAMBIO
Esto no suele quedarse solo en “sentirse mal”.
Con el tiempo el problema empieza a extenderse a cada vez más partes de tu vida.
↪︎ Dejas de hacer cosas porque no te encuentras bien.
↪︎ Pospones decisiones para cuando estés mejor.
↪︎ Evitas situaciones porque sabes que vas a pasarlo mal.
↪︎ Tus relaciones pueden empezar a resentirse.
↪︎ Aparecen problemas de sueño, agotamiento constante, somatizaciones o incluso enfermedades relacionadas con el estrés crónico.
↪︎ Hay personas que terminan perdiendo relaciones importantes.
↪︎ Otras dejan de disfrutar absolutamente de todo.
↪︎ Otras empiezan a necesitar cada vez más medicación para poder sostener el día a día.
Y lo peor es que muchas veces la persona acaba adaptándose al sufrimiento y construyendo su vida alrededor del problema.
Deja de hacer cosas, de exponerse, de tomar decisiones, de confiar en sí misma.
Y cuanto más tiempo pasa sin empezar a cambiar ciertas dinámicas, más se cronifican los patrones y más pequeño se vuelve su mundo.
Entender el problema es importante, pero llega un momento donde también necesitas empezar a hacer cosas diferentes aunque den miedo, incomoden o no salgan perfectas al principio.








